Independiente: Burruchaga dijo que la dirigencia le «faltó el respeto»


El ex manager del club explicó que no participar de la reunión de los dirigentes con el entrenador Lucas Pusineri fue el detonate en su decisión de dar un paso al costado.


El exfutbolista Jorge Burruchaga explicó este martes que la «falta de respeto» por parte de la dirigencia de Independiente motivó su renuncia al cargo de mánager del club luego de nueve meses de trabajo.


En declaraciones a ESPN, Burruchaga detalló los motivos por los que decidió renunciar el lunes al cargo de mánager de la institución que había asumido en marzo del año pasado.


«La decisión de la dirigencia de que no esté en la reunión con el entrenador (Lucas Pusineri) y que no hablara, me pareció una falta de respeto», aseguró el campeón del Mundo en 1986.


«Me dijeron los motivos pero prefiero guardármelos porque fueron insólitos», agregó el ahora exmánager de la institución de Avellaneda.
El exjugador y entrenador del «Rojo» había asumido el cargo «con mucha ilusión y ganas de mejorar la situación del club» pero según explicó no tuvo el apoyo de la dirigencia encabezada por Hugo Moyano.


«Ellos tomaban decisiones sin consultarme y sólo había dos caminos: seguir así o irme. Para ser un estorbo prefiero irme. No me gustaron las formas», admitió «Burru».


«Vine por y para el club y por la gente, para armar un equipo bueno. Me hubiera gustado traerle a Pusineri los refuerzos que quería, pero no había plata, sólo para pagar deudas», lamentó y, a la vez, admitió que tenía «discusiones lógicas» de trabajo con el entrenador pero no tenía mala relación.


«Cuando llegué me criticaron por tener un proyecto pero luego de un tiempo de evaluación presenté el mío en mayo. Había muchos cosas por mejorar pero no me escucharon y me pasaron por arriba», apuntó.

Ante la consulta sobre si Independiente es un «club autodestructivo», Burruchaga afirmó que «lamentablemente sí» y señaló que los dirigentes «no pueden estar en el club» por sus otras funciones pero que el «fútbol demanda estar siempre».


«La figura del mánager no está bien comprendida. Yo pensaba que sí, que la potestad era mía, que las decisiones eran mías. A la larga los dirigentes se tienen que convencer de que somos necesarios», completó Burruchaga, quien manifestó tener «muchas ganas» de trabajar en ese rol o de nuevo como entrenador pero en principio se tomará un tiempo para asumir un nuevo desafío.