No hay salida a la vista para el conflicto avícola

p3 24-08«Los probables compradores no quieren hacerse cargo de una empresa que mantenga conflicto con sus operarios», dijeron anoche en una reunión con trabajadores.
 
Se realizó ayer una marcha de trabajadores avícolas de la empresa FEPASA, con un punto de convergencia

coincidente con las movilizaciones de estatales y docentes. Desde que se conociera la noticia de las movilizaciones de trabajadores del Gremio de la Carne, docentes y estatales provinciales y municipales, se puso en funcionamiento un operativo para que los trabajadores avícolas no llegaran hasta Plaza Ramírez.
 
Fueron insistentes los llamados a la dirigencia sindical de ese sector y transportistas, en medio de un despliegue policial desacostumbrado. El caso más notorio fue el del Secretario General de la CGT local, el edil justicialista Héctor Montenegro, promotor del encuentro del Intendente Carlos Schepens y trabajadores de la Carne hace un par de semanas, que ayer no apoyó la marcha. Las cabezas del operativo para desaconsejar la marcha fueron los ministros Roberto Schunk y Adán Bahl, aunque se anotaron también concejales y funcionarios provinciales.
 
La tensión fue creciendo cerca de las 10 de la mañana y en un momento la columna reunida en torno al monumento a Urquiza, comenzó a moverse hacia el acceso Bruno, pero a los pocos minutos giró hacia la ciudad y, casi sobre las 11, llegó a la Plaza. El objetivo de mínima estaba cumplido: allí ya no quedaba nadie de la movilización de estatales y docentes.
 
Al cierre 
Cerca de las 19 se inició un nuevo encuentro entre representantes sindicales y empresarios de FEPASA. En la reunión tomó cuerpo la novedad conocida horas antes, respecto al interés concreto de inversores, aunque se comunicó a los trabajadores que «los probables compradores no quieren hacerse cargo de una empresa que mantenga conflicto con sus operarios». Por esa razón, sería preciso que la actividad se reinicie este lunes, cosa que los representantes gremiales entienden que es prácticamente imposible.
 
Las razones se basan en la manera en que se han manejado algunos temas administrativos, en oportunidad del pago de los mil pesos que la empresa entregó hace un par de semanas. Según confirmaron anoche fuentes sindicales «se les habría hecho firmar a 200 trabajadores recibos por el pago de la segunda quincena de julio, cuando se estaba abonando parte de una quincena pendiente desde junio, lo que en los hechos es una maniobra en contra de la buena fe con la que nos hemos manejado todo este tiempo».
 
Así las cosas, si el lunes próximo «esos recibos no se ponen a disposición para su destrucción, no habrá faena», aseguraron las mismas fuentes. Hasta el momento se adeuda parte de la segunda quincena de julio, las dos quincenas de agosto y el Aguinaldo completo. Los trabajadores, que tienen problemas por la falta de aportes a su obra social, temen que el daño ocasionado ya al sistema de producción haga todavía más difícil el reinicio de las actividades.