Panorama político: Humo en la batalla por el discurso

Correo de Lectores

La prolongada sequía del otoño y la irrupción de una manga de langostas desde Paraguay, comenzó a causar alarma en el norte santafesino, conmocionado por el caso Vicentín.

planta de Visentin foto Sebastian Granata

Los insectos buscan donde desovar y llegan justo al lugar elegido por el sector agropecuario para reeditar la causa R 125. Exagerados que nunca faltan en la patria gringa, consideran la movida una especie de reedición del grito de Alcorta. Parece un poco mucho.


Es un alivio para el gobierno nacional que no haya en la cuna guaraní gobierno socialista. No faltaría uno que culpara a Cuba o Venezuela por la intromisión de estos saltamontes, en los cuales se observan cambios morfológicos y conductuales. Me refiero, claro, a estos insectos, en su mayoría pertenecientes a la familia Acrididae. Queda una alternativa para derivar la culpa hacia Balcarce 50: que los organismos sanitarios no hagan lo pertinente para controlar su expansión; el tamaño de esta especie promete ya en primavera arrasar con hectáreas de cultivos sobre la frontera de la Pampa Húmeda.


Una buena historia se impone siempre sobre la realidad. Lo saben desde el sector que convoca desde hace una semana a una movilización absolutamente a contrapelo de cualquier protocolo sanitario. También en el seno del principal partido de la oposición, que no es el Pro, sino la UCR. Allí se ha iniciado un debate interno sobre su perfil identitario que se cuela, hasta ahora de manera casi imperceptible, por sus pronunciamientos públicos. Uno de esos casos fue el del Comité Ciudad, donde la puja bajó los decibeles a una misiva de apoyo a la intendencia de Avellaneda, conocida esta semana. En el Comité Provincial la cosa parece estar más lejos todavía del acervo histórico de Alem e Yrigoyen. El pronunciamiento del máximo órgano partidario entrerriano se centró en la preocupación por los ataques a silobolsas. Al documento le faltó sólo el encabezado con la membresía, aunque ya casi no es necesario.


De todos modos, no son éstos los temas que realmente preocupan al sector primario. La Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) acaba de garantizar simiente para esta campaña. Lorena Basso, que conduce la entidad, dijo esta semana que “La actividad se desarrolló prácticamente con normalidad durante esta etapa. El sector logró garantizar el abastecimiento de semillas para la producción. La producción 2019-2020 concluyó con los resultados esperados”, dijo. Lo demás es pura cháchara.


Discurso y poder
La metamorfosis del poder y los grupos por donde se atesora, rumbo a la estrategia global, darán mucho material en los próximos días. Para ir viendo: sobre el affaire Vicentín ya no se ocultan las diferencias entre la conducción de Coninagro y sus asociadas. La intercooperativa es una organización de tercer grado que reúne a diez federaciones que, a su vez agrupan 120 mil empresas cooperativas agrarias. Un 20,5% del total de cereales y oleaginosas producidos en el país corresponden a sus asociadas.
En este escenario, la Asociación de Cooperativas Argentina (ACA), principal acreedora de Vicentín en mercadería, es decir cooperativistas de Buenos Aires y La Pampa, exige la “división de poderes del Estado”, haciendo hincapié que “el Poder Ejecutivo no debe inmiscuirse y pasar sobre el proceso de convocatoria en el que se encuentra actualmente la empresa”. Norberto Niclis, número dos en la línea de comando y habitante de Avellaneda, la zona más caliente del conflicto expresó divergencias con cualquier postura favorable a la movida estatal nacional, al menos, en los términos planteados inicialmente.


En ese entramado la política juega un rol crucial ya que, paralelamente, comienza a desarrollarse un eje de convergencia en el discurso. Omar Perotti, Gobernador de Santa Fe, está obligado a ocupar el centro del cuadrilátero y su cercanía con el Presidente Alberto Fernández parece reunir voces en torno a un consenso que, a la postre, constituye la verdadera línea de oposición a las multinacionales, representadas por un grupo de entidades agropecuarias y su táctica de gerenciamiento ubicuo.


Así, se ha llegado el mismo día y horas antes de la movilización anti expropiación, a una idea que, cuanto menos, saca las piedras de la mano a muchos. El juez del Concurso se pronunció este viernes al respecto. Bastante salomónico, al menos desde la óptica política, dejó a todos conformes y se quitó de encima el único tema que realmente le preocupaba: entender sobre la expropiación. Devolvió la conducción de la empresa a sus propietarios, con una silla para la intervención.


Con el diario del lunes se ve ahora que no hizo más que allanar el camino a la presentación que el gobernador Perotti hizo horas más tarde, pidiendo al órgano provincial que rige sobre Personas Jurídicas en Santa Fe, que quite el control de la empresa a quienes la quebraron y establezca una conducción con presencia de productores y Estado, para rescatar la empresa. Pura lógica. Vía su teléfono rojo, acordó con Alberto jubilar la idea de la expropiación. Dicho esto, el argumento central de los movilizadores de la soja, queda pedaleando en el aire. Unir los vértices de este discurso conformará la imagen más allá del humo, que también puede ser aliado cuando se construye poder en serio.