Cómo hacer equilibrio entre la pelota y las chicanas

Cómo hacer equilibrio entre la pelota y las chicanas Ramón Díaz dijo que su equipo saldrá a presionar y que los hinchas demostrarán mañana lo grande que es River. Antes, Bianchi había evitado los nombres propios, pero insinuó que Boca tiene más gente que su rival. Cómo hacer equilibrio entre la pelota y las chicanas

El partido de la chicana es el que más le gusta jugar a Ramón Díaz. Se siente cómodo con los disparos verbales y con mostrarse como quien habla desde la tribuna. Acerca de los dichos de Bianchi sobre la cantidad de seguidores que se reparte el Superclásico, señaló: “Los hinchas de Boca se van a dar cuenta de lo que somos los hinchas de River porque el estadio va a explotar”. Y agregó: “La rivalidad está siempre, hubiera sido lindo que puedan participar los hinchas de Boca y también los de River. Pero a los dos días se nos terminaron las entradas, quiere decir que tenemos mucho público”. Además, reveló que habrá premios para los futbolistas en caso de ganar mañana.

RIVER

Confianza ciega. Corrido de lo periférico, Díaz precisó algunos aspectos tácticos sobre cómo se posicionará su equipo: “Hay que sacarles la pelota y presionarlos, ese trabajo hicimos en la semana, aunque no voy a dar detalles. Jugando en nuestra cancha, tenemos un estilo de salir a atacar, y hay que contrarrestar la pegada de Riquelme y el manejo de Gago y de Sánchez Miño”.

Ramón, que el jueves firmó su vínculo con River hasta finales de 2015, surfeó su discurso sobre certezas. Con equipo confirmado, habló de jugadores con confianza y de un seguro triunfo de su equipo: “Gana River”, arriesgó.

El técnico, que con el torneo ya empezado aún le preocupaba la falta de refuerzos, ayer hizo una pintura con un panorama bien distinto: “Cada entrenamiento o partido se tiene que jugar intensamente para ganarse el lugar. Si miramos la mitad de cancha que jugó con Lanús, estaban Ponzio, Kranevitter y Ferreyra, y esta vez no les toca jugar. Quiere decir que el plantel está en óptimas condiciones y se hace difícil”.

Sobre las lesiones de Boca, también aprovechó para marcar diferencias y buscar un posible talón de Aquiles del rival: “Tuvimos una semana más tranquila que ellos por la enfermería que tuvieron. Trataremos de convertir un gol rápido, sus defensores están volviendo de lesiones y vamos a tratar de aprovecharlo”.

Ramón Díaz siempre se muestra afilado. Ayer, también, abrió la boca.

 

BOCA

Carlos Bianchi dijo oui, pronunció “Bocá” en vez de Boca y soltó un “Rivér” en lugar de River. El entrenador le contestó a un periodista francés que pidió que le explicara las diferencias entre el Superclásico y un cruce entre Paris Saint-Germain y Olympique de Marsella. Bianchi fue locutor y traductor de sí mismo: “Se enfrentan los más grandes, que representan el 40% contra el 30% del país, por eso se vive de norte a sur. No se vive sólo en la Capital”. A los porcentajes atribuidos no los acompañó de los nombres de los equipos, pero se desprende que marcó diferencias a favor de Boca.

Con lo justo. El Virrey no confirmó el equipo, aunque se intuyen los once titulares. El técnico quiere evaluar cómo estarán físicamente Cata Díaz, Jesús Méndez y Cristian Erbes, que sufrieron lesiones recientemente. De no mediar inconvenientes, los tres ocuparán un lugar en el equipo.
En cuanto a los aspectos tácticos, se detuvo en la posición de Gago: “En el último partido jugó de 8 y Ledesma de 5. Fernando va a jugar en la misma posición, no hay cambios en ese sentido. El maneja las situaciones, puede jugar por derecha, por izquierda, depende de dónde encuentre la posición en la cancha”. El volante de la Selección volverá a jugar con Riquelme.

“¿Cómo llega al clásico la dupla Bianchi-Román?”, sorprendió un periodista a Bianchi. “No jugamos nunca juntos. Aunque seguro me hubiera hecho hacer un par de goles más. Y eso que tuve muy buenos números 10, como Willington, Carlos López, Beto Alonso, y también muy buenos wines, porque no sólo el 10 le da la pelota al 9. Pero lo más importante es que se sienta bien Román. Si está bien, sabemos todo lo que nos puede aportar.” Bianchi sonrió. Y, de pasó, elogió a su capitán. Después dijo oui y se fue. Habrá que ver si Boca logra jugar un fútbol champagne.