El debate que convirtió en ley el proyecto de Solidaridad Social

Tras casi doce horas de debate, la Cámara alta convirtió en ley el megaproyecto de emergencias enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso, con 41 votos a favor, 23 negativos y una abstención.

La Cámara de Senadores aprobó esta madrugada la ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, enviada por el Ejecutivo al Congreso, con 41 votos a favor, 23 negativos y una abstención, en el debut de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner como titular del cuerpo. Se espera que sea promulgada en las próximas horas.

La iniciativa, que establece nueve emergencias entre la económica, tarifaria, energética, sanitaria y social hasta el 31 de diciembre de 2020 y suspende por seis meses la movilidad jubilatoria, sancionada en 2017, recibió el apoyo del conjunto de los senadores del Frente de Todos, del santafesino Carlos Reutemann y el rionegrino Alberto Weretilneck y el rechazo de toda la bancada de Juntos por el Cambio.

El texto, que había obtenido media sanción en la Cámara baja, en la mañana del viernes, tras una maratónica sesión de poco más de 19 horas, ingresó al Senado a las 15.50, lo que motivó que el debate ?convocado para las 14- se retrasara hasta pasadas las 19 a pedido de la oposición para poder analizar el texto.

El receso fue aceptado por el jefe del bloque oficialista José Mayans. Sin embargo, se acordó que previo al mismo se pondrían a consideración otros temas. Así el Senado aprobó el permiso para que el presidente Alberto Fernández viaje al exterior y ?por unanimidad- el ingreso y salida de tropas extranjeras para ejercicios combinados.

Además, aprobaron por 63 votos a favor, uno en contra y una abstención, el nuevo pacto fiscal acordado con los gobernadores. El mismo suspende el acuerdo que regía desde 2017 y les permite a las provincias recaudar más impuestos en sus respectivos territorios.

También juró la senadora justicialista, Clara Vega, tras una batalla judicial por la paridad de género, en reemplazo de la radical Inés Brizuela y Doria -que asumió como intendenta de La Rioja-. La Justicia Federal de la provincia falló a favor de Vega por sobre el radical José María Rivero -primer suplente en la lista- evitando que en la Cámara alta haya así tres senadores de sexo masculino por el distrito norteño.

Además, se eligieron las autoridades que faltaban designar por Juntos Por el Cambio. Así fueron designados como vicepresidente del Senado, Martín Lousteau; como vicepresidenta segunda, la cordobesa Laura Rodríguez Machado y como nuevo prosecretario parlamentario, Juan Pedro Tunessi.

Los discursos
El debate se reinició pasadas las 19. Como ocurrió en Diputados, Juntos por el Cambio decidió no bajar al recinto hasta que el oficialismo lograra el quórum por sus propios medios. El Frente de Todos consiguió sentar a 38 legisladores y habilitar el tratamiento -con los dos tercios de los presentes- con su propia tropa y el aporte de la neuquina Lucila Crexell, el rionegrino Alberto Weretilneck y el santafesino, Carlos Reutemann. Recién ahí, la oposición bajó para dar el debate.

El primero en tomar la palabra fue el miembro informante del oficialismo, el justicialista cordobés, Carlos Caserio, quien defendió el proyecto que busca «recuperar y asegurar la sostenibilidad de la deuda pública de la República Argentina», a través de la modificación del esquema de derechos de exportación y una serie de reformas en materia impositiva, como el impuesto del 30% al dólar turista y ahorro.

«Estamos en una situación realmente grave y por eso es esta emergencia. El objetivo es poner en movimiento una Argentina que no avanza», comenzó.

«La visión del Gobierno es hacer un equilibrio. Ayudar a los más vulnerables subiéndoles a los que todavía pueden. Les pedimos un esfuerzo a todos los que sabemos que pueden dar más. Es el esfuerzo solidario que hace falta para poder equilibrar la macroeconomía», insistió.

La senadora santafesina del Frente de Todos, María de los Ángeles Sacnun, consideró a la emergencia como «una institución clave para el sistema político» y recordó que así fue interpretado desde la Reforma Constitucional del 94. «Hay hambre en Argentina», justificó.

Además, aseguró que no se trata de «ningún desguace del Parlamento» e hizo hincapié en que las facultades otorgadas al Ejecutivo podrán ser monitoreadas por la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo.

A su turno, el senador del PRO, Esteban Bullrich, se mostró muy duro y manifestó: «Es un día triste para nuestro bloque y para la República, porque después de la asunción de Alberto Fernández me había esperanzado con el llamado al diálogo». «Esa esperanza se diluye con este proyecto de ley ya que ignora las instituciones, hace de este Senado una herramienta inútil para la construcción de consensos», indicó.

«No somos el Congreso del Presidente Fernández. Somos el Congreso de todos los argentinos. El hedor en esta Cámara no se va a ir luego de la aprobación, va a continuar mientras la ley continúe vigente», señaló.

Por su parte, el senador de Juntos por el Cambio, Alfredo De Angeli, rechazó «delegar facultades» propias del Congreso y se preguntó: «¿Cómo vamos a volver a nuestras provincias?».

Además, en su rol de dirigente agropecuario, criticó la ampliación del esquema de retenciones que propone la iniciativa y anticipó su no acompañamiento al proyecto: «Las retenciones van en contra de nuestra Constitución y perjudican a las provincias. Son un derecho de exportación no coparticipable que tenemos que debatir».

El senador por la Ciudad de Buenos Aires, Martín Lousteau, hizo su debut en la Cámara alta criticando el proyecto de emergencia. «En campaña el Presidente dijo que le iba a pagar a los jubilados con plata de los bancos. Acá se le paga a los jubilados con la plata de los jubilados que ganan un poco más», lanzó y continuó sobre el debate: «Esto no es cerrar la grieta, no es buscar consenso ni trabajar juntos».

El senador del Frente de Todos, Oscar Parrilli, eligió abordar otro punto del proyecto y se refirió al impuesto a los bienes personales, que otorga la facultad al Ejecutivo de gravar al 100% a los que tienen bienes radicados en el exterior, elevando la alícuota del 1,25% al 2,50%.

«Resulta que nosotros hablamos mucho de que nos faltan dólares, pero no nos faltan dólares. Los dólares de los argentinos están afuera. Un informe público de la AFIP al 2017 dice que hay 37 mil residentes argentinos que tienen un total de 72 mil millones de dólares en fondos especulativos», explicó el exsecretario General de la Presidencia del kirchnerismo.

«A ellos les estamos poniendo un impuesto que va a significar para el Estado una recaudación de casi 2 mil millones de dólares. La mejor solidaridad que pueden tener estos argentinos es traer la plata al país, porque no solo van a dejar de pagar el impuesto, sino que también van a ayudar para que la Argentina comience a salir de este problema que tiene», cerró.

En tanto, la senadora tucumana Silvia Elías de Pérez expresó: «Nos dijeron que enviaban un proyecto de solidaridad y, en su lugar, quieren explotar a los jubilados, quitándoles la movilidad jubilatoria». Además, lanzó: «Quieren pelearse con el campo, cuando es el corazón productivo de la Argentina. Tenemos de nuevo a los productores cortando las rutas».

La senadora oficialista, Anabel Fernández Sagasti, criticó a la oposición en un encendido discurso. «Repiten como un mantra cuestiones que son mentira. Una de ellas es cuestionar si estamos en emergencia o no, minimizando las condiciones económicas y sociales en que han entregado el país. La otra es la sobreactuación discursiva sobre la república», señaló.

«Esta ley es todo lo contrario a lo que ustedes le quieren hacer creer a los argentinos y las argentinas. Que vengan ahora a llenarse la boca con la defensa de los jubilados, me da mucha tristeza», indicó la mendocina.

Pasadas las 2.30 de la mañana, llegó el turno de los cierres de los jefes de bloque. El titular de la bancada de Juntos por el Cambio, el radical formoseño, Luis Naidenoff, comenzó con una suerte de mea culpa. «Nosotros nos hacemos cargo de que la situación es grave y, vaya que nos hacemos cargo, porque la sociedad nos lo hizo saber. Nosotros nos hicimos cargo e hicimos el trabajo sucio», dijo y mencionó que el «sinceramiento tarifario vino a tratar de corregir la necesidad de importar energía».

Tras lo cual destacó como logros de la gestión de Mauricio Macri el aumento de las exportaciones, el control del déficit fiscal y los acuerdos con los gobernadores.

«Si no estamos en la situación de 2001, si hay delegaciones innecesarias -porque ya cuentan con herramientas-, cuando se tiene mayoría, cuando se tiene una oposición constructiva. ¿Para qué se quieren nueve emergencias? No tienen necesidad de esta delegación. Para nosotros, bajo este paraguas, esta ley esconde un ajuste enorme. Hay que decir las cosas como son», insistió Naidenoff.

Por último, el jefe del bloque del Frente de Todos en la Cámara alta, el también formoseño, José Mayans, señaló: «Lo que hicieron con el tema del Banco Central y el endeudamiento es traición a la Patria y ahora escucho que todo lo que estamos haciendo ahora está mal y dicen que todo lo que hacía Macri estaba bien. Entonces, digo ‘vamos por el camino correcto'».

«No hay crisis energética», dicen. «¿Cómo va a haber crisis energética con la mitad del sistema industrial parado?, ironizó.

«Cuatro años se pasaron echándole la culpa al Gobierno anterior e hicieron un verdadero desastre y por eso es necesaria esta emergencia. El pueblo ahora le dijo al Presidente ‘basta de hambre, basta de pobreza, basta de niños que no tienen para comer'», cerró Mayans.

La ley aprobada también autoriza al Poder Ejecutivo a intervenir el Ente Regulador de la Electricidad (ENRE) y el Ente Regulador del Gas (ENARGAS) y habilita al Gobierno a congelar las tarifas de electricidad y gas por el plazo de 180 días, plazo en el que se va a iniciar un proceso de renegociación de la Revisión Tarifaria Integral vigente. Fuente: El ONce