El Socialismo pide el fin de los concursos de belleza

 

“Se presentó el proyecto de ordenanza para que el Municipio deje de promocionar concursos de belleza” señalaron desde el Partido Socialista a La Prensa Federal.

Las Mujeres Socialistas de Concepción del Uruguay presentaron al Concejo Deliberante el proyecto de Ordenanza para que el Estado Municipal deje de promocionar los concursos de belleza en sus festividades locales. A su vez, se adhirió a las actividades que se realizaron en Plaza Ramírez en conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, donde se instaló un stand informativo explicando lo que es la violencia simbólica y por qué este tipo de certámenes allí se enmarcan. También se estuvieron juntando firmas de vecinos y vecinas de la ciudad que sumaron su apoyo y adhesión a la iniciativa, a fin de que el Concejo entienda que existe consenso social respecto al pedido.

El proyecto

El texto presentado propone derogar toda ordenanza que contenga la realización de Concursos de Belleza, cualquiera sea su edad, en las distintas celebraciones locales que sean impulsadas desde el Municipio como lo son el Aniversario de la ciudad, la Fiesta de la Playa de Río y el Carnaval. Asimismo, propone que en reemplazo de estos concursos se realicen reconocimientos hacia jóvenes que se hayan destacado en el curso del año por la realización de actividades solidarias o de interés comunitario. Por otra parte, el proyecto establece en su articulado que desde la Municipalidad se promuevan actividades de concientización y sensibilización para desalentar también en el ámbito privado la realización de concursos de belleza.

Los motivos

“¿Por qué no queremos concursos de belleza?” se preguntan las Mujeres Socialistas y a su vez responden porque “la belleza física, tal como hoy se la concibe, es una mercadería más de consumo fundamentalmente femenino” y “en esta sociedad patriarcal, las mujeres siguen funcionando como objetos para los varones y, su belleza, interpelada por la mirada masculina”.

También aseguran que “lo superficial, lo puramente cosmético, lo banal, ocupa un lugar cada vez más creciente en la civilización hedonista que imponen las sociedades capitalistas en las que la forma superó al contenido”.

Finalmente concluyen que “al colocarse a las participantes como objetos de exhibición, tomando por ciertos los estereotipos de belleza impuestos hegemónicamente, se está incurriendo en ese tipo de violencia. Con el agravante de que estas actividades son promovidas por el Estado Municipal, quién ejerce de este modo, violencia institucional”.