Séptima derrota consecutiva de Jaguares

Séptima derrota consecutiva de Jaguares El equipo argentino dejó escapar un partido que lo tenía como favorito. Fue 36-28 para los Sunwolves, que consiguieron su primer triunfo. Video. Séptima derrota consecutiva de Jaguares

El equipo Jaguares sumó su séptima derrota consecutiva en el Super Rugby al caer inesperadamente ante el equipo japonés de Sunwolves por 36-28 en un encuentro correspondiente a la novena fecha del certamen disputado en el Prince Chichibu Stadium de Tokio.

Más allá del flojo arbitraje del neocelandés Jamie Netbrown, demasiado permisivo con el equipo local y estricto con el argentino, el resultado terminó siendo un justo premio para el elenco anfitrión, que caía por 9 puntos a los 7 minutos de la parte complementaria, se recuperó y terminó celebrando su primer triunfo en el torneo en el ingoal visitante en la última acción del encuentro.

Lo único positivo para el equipo de camiseta negra y naranja fue que sumó un try más que su oponente (4-3), pero se fue de la gira por Nueva Zelanda y Japón sin siquiera llevarse un punto bonus. Fue un nuevo paso en falso, pero en esta oportunidad ante un adversario que venía de recibir más de 90 puntos la semana anterior.

Hubo otra vez gruesas fallas en defensa, se retrocedió casi siempre a la hora del contacto y al momento de atacar se tomaron malas decisiones –la pareja de medios estuvo muy por debajo de lo esperado-, además de que hubo muchas imprecisiones con la pelota en la mano.

Para resaltar sólo quedó el trabajo de Nahuel Tetaz Chaparro y en menor medida los de Emiliano Boffelli y Facundo Isa. Ahora el conjunto orientado por Raúl Pérez regresará al país y el próximo sábado recibirá a Kings en el estadio de Vélez Sarsfield.

Exigua resultó la ventaja parcial para Jaguares (18-13) en un primer tiempo de alternativas cambiantes. Arrancó mejor el equipo argentino, con un buen dominio de sus forwards que llegaron al try rápidamente a través de Agustín Creevy sobre los 7.

Tres minutos más tarde. Lucas González Amorosino fue el que apoyó sobre la bandera izquierda y estiró diferencias, que no eran mayores por la nula puntería hasta ese momento de Juan Martín Hernández.

Parecía que iba a ser un día tranquilo para el equipo de Raúl Pérez, pero ahí volvieron a aparecer errores que se vienen repitiendo: flojo reordenamiento en defensa y retroceso en las situaciones de contacto.

Y Sunwolves, de la mano del veloz medio scrum Atsushi Hiwasa y el inteligente apertura Tusi Pisi, comenzó a mover la pelota con velocidad y precisión, complicando a Jaguares que pasó de cómodo dominador a dominado. Y en un lapso de 15 minutos los locales pasaron al frente con un try del ingresado Yasutaka Sasakura y el aporte de Pisi con el pie.

Por suerte, Boffelli capturó un kick a cargar de Ramiro Moyano y dio vuelta la historia rápidamente. Hernández volvió a fallar la conversión pero en el cierre acertó un penal que dejó en cinco la diferencia. Muy poca, considerando los tres tries marcados contra tan sólo uno de los japoneses.

En el inicio de la segunda mitad volvieron a aparecer errores de manejo pero un try de intercepción de Facundo Isa le permitió al equipo argentino estirar a 9 puntos la diferencia (25-16). El partido parecía liquidado.

Sin embargo, los nipones reaccionaron y pasaron a controlar el juego, imprimiéndole mucha dinámica a sus ataques. Se pusieron al frente con un try de Derek Carpenter, tras un evidente pass forward que el árbitro omitió, y pasaron a ganar con un penal de Pisi a menos de 15 del cierre.

Enseguida Hernández volvió a dejar arriba a Jaguares con un penal, pero siguió controlando la pelota el elenco japonés, que a 9 del final se puso en ventaja con un nuevo penal de Pisi, una infracción dudosa que el juez neocelandés otorgó.

Se esperaba la reacción del equipo argentino pero nunca llegó, en parte por el cansancio, en parte por los nervios y en parte porque el árbitro siguió siendo muy tolerante con los japoneses. Y en el cierre llegó el try de Harumichi Tatekawa, figura con Pisi y Andrew Durutalo, que terminó de liquidar a un equipo argentino sin respuestas.

Fue una dura caída, tal vez la peor del torneo por la calidad del oponente. Una derrota que invita a un análisis profundo, tanto del juego como de la planificación de los viajes largos, ya que en Tokio se vio un equipo sin energías que se fue quedando sin respuestas anímicas a medida que fueron transcurriendo los minutos.

Fuente: DyN