Sociedad 03/10/14

SANTORAL

San Gerardo, abad Nacido a fines del siglo IX en el Condado de Namur, Bélgica, recibió una educación correspondiente a la profesión de las armas. En una ocasión en que en cumplimiento de una delicada misión viajó a París, entró al monasterio de San Dionisio para hacer oración. Quedó tan impresionado con el sosiego y la felicidad de la vida religiosa que determinó renunciar al mundo y vestir el hábito de San Benito en ese monasterio. Nueve años después fue ordenado sacerdote.

 

Al poco tiempo, dada su vida ejemplar y virtuosa, fue designado abad del monasterio de Breña y desde allí se convirtió, durante 22 años, en el reformador de la vida religiosa de numerosos monasterios de Flandes. Murió en el año 959. San Dionisio el Areopagita. Era un intelectual griego de Atenas, miembro del Areópago, o Colina de Marte, donde solía reunirse el Consejo de la ciudad. Cuando San Pablo pronunció aquel célebre discurso sobre el Dios desconocido, Dionisio fue uno de los atenienses que se convirtieron al cristianismo. Una tradición afirma que San Dionisio fue el primer obispo de Atenas.